Cola de Mono

Cola de mono
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Ficha

Rating Televitos
Título original
Fecha de estreno
Pais
Año
Duración
102 minutos
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La nueva cinta de Alberto Fuguet se podrá ver en los cines nacionales desde el 4 de abril y nos presenta una historia de secretos, familia y también de navidad. 

Lo primero que debemos decir para los amantes del cine y la cultura pop es que el escritor de “Mala Onda”, “Tinta Roja”, por nombrar alguno de sus exitosos libros, nos entrega muchos guiños a las películas de los 80’, y cómo esas entregas afectaron a generaciones. El personaje de Cristóbal es un cinéfilo, heredó de su padre una colección de películas que ve una y otra vez aprendiéndose sus diálogos. Su padre fue un crítico de cine y tras su muerte él siente que debe seguir el mismo camino. 

Fuguet vuelve nuevamente a la dirección tras cintas como “Se arrienda”, “Velódromo”, o “Invierno”, poniendo un tema vivencial pero con tintes de thriller, para darle suspenso a la historia, en una noche tan especial como es la navidad.

Los actores Santiago y Cristóbal Rodríguez Costabal, hacen su debut trabajando juntos y protagonizando la nueva película del escritor, quien nos entrega la historia de dos hermanos y su madre el día de Navidad en 1986. Pero demasiada cola de mono, represión y calor serán una mala mezcla y los secretos guardados son desatados, abiertos como los regalos. En esa vieja casa donde hay muchos clósets por lo que para el hermano menor Borja y su familia, esta Navidad será inolvidable.

LO QUE NOS GUSTO
Las actuaciones.
Sin duda los hermanos Rodríguez hacen un muy buen trabajo. Sobre todo Cristóbal que no tiene estudios dramáticos previos, por lo que  pudimos notar su compromiso con la historia. Santiago ya tiene un currículum que lo avala, pero acá demuestra su capacidad al alejarse de todo lo anteriormente realizado, interpretando a Vicente un estudiante de arquitectura, reprimido, creyente de una religión que no le permite ser quien realmente quiere ser. 
La ambientación. Sin duda el presupuesto estuvo puesto en entregarnos un creíble año 1986, donde pequeñas cosas como los alimentos que consumían y la música que escuchaban hacían la gran diferencia. Un buen merito que se aplaude en estos días donde el presupuesto para llevarnos a otras épocas está escaso.
Los guiños. Para todos los amantes del cine, siempre es bueno cuando aparecen guiños a tus películas favoritas, y quién no ha visto los “Gremlins” o “Aliens” por nombrar algunas. Acá los hermanos y sobre todo Cristóbal no entregan mucha referencia a la cultura pop de esos años. Los años dorados del cine para muchos.

LO QUE NO TANTO
La apuesta de todo o nada. Siento que Alberto se la jugó con el todo o nada, entregando muy pocos personajes y que no fueran de esos que todos se identifican. Faltó el amiga o amigo que los entendía o los ayudará, o algún otro familiar, para darle más cercanía con todo el público y no solo con una audiencia gay. Siempre debemos tener personajes que al otro lado digan, sí yo soy como ella/él. 

CONCLUSIÓN
Es un interesante primer paso para tocar la temática de la homosexualidad de manera explicita dentro del cine chileno. Todavía debemos mejorar mucho tanto la parte “thriller” como las identificaciones generales pero recomendable para personas de mente abierta, LTGB y familiares. Como diría nuestro cinéfilo interno: La idea era buena, pero faltó mejor tratamiento visual”.
 

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